25 de agosto de 2016

En Budapest se dice Kavehaz cuando se habla del Café Central




Los cafés o kavehaz parecen ser una pasión en Budapest
Es claro: hace frío hasta en primavera, entonces, como no pensar en sentarse al abrigo de algún salón acogedor, para observar tranquilamente la vida que pasa más allá de los ventanales mientras tenemos delante una taza de café bien caliente?
En algún otro artículo les hablaba del Café Central de Viena, y aquí vuelvo sobre el tema, sobre otro café, otro café lleno de encanto y de historia, pero esta vez, en Budapest.
Es otra ciudad, cierto.
Sin embargo, es la misma pasión. 




Budapest era una de las ciudades más bonitas de Europa Central en la época del Milenario del Reinado de Hungría, una época de oro. Luego, las dos guerras mundiales trajeron devastación y las consecuencias en numerosos edificios de la ciudad se hicieron evidentes. 
Por eso, el hecho de encontrar edificios monumentales y renovados al lado de otros mayormente arruinados, es algo que me sorprendió de Budapest. Es tal vez por ello que existen los tan populares "ruin bars""bares en ruinas"





Si embargo, el café que hoy me ocupa, el Café Central de Budapest se aparta de estas consideraciones generales. El café conserva la gracia y la elegancia de una antigua "belle époque". Es en verdad maravilloso.
En cuanto a la decoración tiene el estilo de un café literario como se debe: confortable, cálido y acogedor. 
Si hablamos de pastelería, hay variedad de tortas y pasteles exquisitos. 
Además, el café está ubicado en un distrito encantador, muy cerca del río, en la esquina de las calles Karolyi Mihaly y Iranyi, en el corazón de la ciudad.



Se trata de un lugar muy agradable y animado. 
Si siguen mi consejo y lo visitan, fíjense en la decoración de la barra: es muy bonita. Ya sabemos lo importante que es la disposición de los mostradores y barras de los cafés...
Este Café Central de Budapest es un lugar ideal también para comer acompañados del antiguo encanto del barrio. También les aconsejo detenerse a disfrutar de una taza de chocolate caliente mientras se lee los diarios o se repasa la guía de viaje. Por qué no?



El Central Kavehaz, aún durante una corta visita, vale muy bien la pena!

Mis coordenadas:
Café Central 
Central Kavehaz
9, Karolyi Mihaly utca
Budapest

17 de agosto de 2016

El Begijnhof y la magia de los jardines interiores de Amsterdam




Amsterdam es una ciudad llena de frescura.
Alegre, moderna, casi desenfadada, desde que llegas, se percibe una cierta alegría de vivir tanto en los parques como en los jardines.
En efecto, Amsterdam es igualmente famosa gracias a sus canales como a sus jardines. Las flores, sobretodo los tulipanes, son la pasión de los amsterdaneses. Casi tanto como el hecho de trasladarse como enajenados de aquí para allá en sus bicicletas. Los locales aman arreglar sus jardines con esmero, en una suerte de competencia entre vecinos, algo que toman muy en serio.



La mayoría de los jardines de Amsterdam son privados. Entonces, es difícil disfrutar de la belleza de los jardines interiores. Delante de las casas se preparan pequeños jardines delicados que permiten adivinar la calidad de los que poseen las residencias. Se conoce la tradición de la jardinería y el paisajismo de la ciudad tanto como la competencia simpática entre les propietarios de los jardines particulares. Se diría que Amsterdam es una ciudad en flor.
Los coquetos parques pululan por los diferentes distritos. Muchos abren sus puertas al gran público en una fecha precisa, a menudo durante un weekend de verano, pero no es el caso de todos los jardines de la ciudad, por supuesto.




En la actualidad, hay jardines que pertenecen a antiguos conventos que se transformaron en hostería, hoteles e instituciones privadas.
Es así que el jardín interior más célebre de Amsterdam está ubicado Begijnhof, el antiguo monasterio de las Beguinas. Se trata de un lugar casi secreto y encantador.
Abierto al púublico y sin embargo algo escondido a la vista de los paseantes, el Begijnhof es un parque rodeado de pequeñas casas. No son ocupadas por religiosas. Hoy en día son mujeres católicas, solteras o viudas en su mayoría, de más de treinta años, y que se benefician de la paz del lugar.




Aunque las residentes aceptan la entrada de los visitantes individuales, se pide el mayor respeto y discreción durante el recorrido.



En el interior se esconde otra sorpresa: una humilde iglesia católica conocida como Engelse Kerke, o «iglesia inglesa».



Otra oportunidad de descubrir los jardines interiores de Amsterdam es visitar otros distritos. Jordaan y le Pijp son barrios un poco alejados del centro del anillo de canales, pero bien valen la escapada.


Cada casa de Amsterdam posee un bonito jardín.
Cada uno es como un pequeño tesoro a descubrir.

Mis coordenadas:
Begijnhof 30
Amsterdam
Países Bajos

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