28 de julio de 2016

Road-trip en la Costa Oeste de los Estados Unidos. Primeras impresiones


Hace menos de un mes que volví a Argentina y sigo recordando los días vividos, los lugares que he visitado, todo lo que descubrí y me hace soñar despierta. 
Esas tres semanas pasadas en la Costa Oeste de los Estados Unidos me han dejado una huella imborrable: paisajes, gente, aromas, sonidos y sabores que vuelven, y vuelven. 
A pesar de que ya conozco una buena cantidad de lugares de ese gran país, este road-trip por California y Arizona se convirtió en un recorrido particular. La experiencia superó las expectativas que tenía cuando dibujaba con mi dedo el recorrido sobre el mapa. 
Recorrí esas rutas americanas que me parecen lugares conocidos por haberlos "visitado" desde la pantalla grande o gracias a la lectura.
Tuve el raro placer de devorar el asfalto cálido de este verano americano, de conocer la antigua Ruta 66, y de escapar del calor que desató más de un incendio descontrolado. Sólo supe de algunos de éstos por los diarios (afortunadamente)


Y aquí estoy, haciendo un pequeño balance, de vuelta con las valijas llenas de recuerdos, los ojos cargados de paisajes increíbles. 
Los días fueron muy cansadores pero jamás aburridos. Era necesario tener siempre a mano un sombrero y agua, pero no olvidaré esas jornadas a 49º (sí, leyeron bien) en tanto que el automóvil no tenía que sobrepasar la velocidad permitida. 
Ya sé lo que están pensando amigos: este tipo de viaje no es para descansar. Sin embargo, todo lo que descubrí hizo que olvidara la fatiga, así, sin más.


La primera parada fue Los Angeles, la bellísima ciudad hecha de numerosas pequeñas ciudades. Ya había leído sobre ella que L.A. es un conjunto de suburbios buscando una ciudad. Coincido, absolutamente. 
Esta ciudad posee miles de facetas. Desde el encanto de Hollywood pasando por la elegancia de Beverly Hills hasta llegar a ese costado apacible pero joven de las playas de Venice Santa Mónica.


Después comencé a recorrer el lado salvaje del país. El auto puso proa hacia el célebre Grand Canyon, el famoso cañón del río Colorado, mientras el panorama cambiaba drásticamente. Cada punto panorámico mostraba un paisaje cada vez más impresionante. 
Haciendo base en Williams, Arizona, nos dirigíamos cada mañana hacia el río que atraviesa esa garganta inmensa, rodeada de acantilados que cambian permanentemente de color. La vista es imponente. Yo conozco el Cañon del Talampaya en La Rioja, en Argentina, pero aquí me encontré con algo completamente diferente y muy bello.


La siguiente estación en el viaje me llevó hasta la impactante represa Hoover y de ahí directo a Las Vegas. Comprobé que la temperatura del desierto en verano, es cosa muy seria. 
La ciudad es conocida como "Disneyland para adultos" Debo admitir que no tenía verdadera idea de lo que podría encontrar ahí, más allá de máquinas traga-monedas y mega hoteles. 
Entre casinos, teatros (el concierto de Mariah Carey y el espectáculo del Cirque du Soleil estuvieron formidables), discotecas y shoppings en el interior de hoteles de lujo, Las Vegas parece no dormir jamás.
Llama mucho la atención la escala de los hoteles sobre The Strip, la calle principal. Se sucedían construcciones monumentales como sacadas de otras geografías, carteles de neón. Ni hablar del ambiente deliciosamente decadente de la calle Fremont en lo que es el "antiguo Las Vegas"  


El viaje continuó en el desierto del Death Valley, el "Valle de la Muerte", en un conjunto impresionante de montañas, de rutas solitarias, de espejismos y de paisajes despojados que rememoran los viajes de los pioneros que buscaban el sueño americano en la forma de oro, allá por mediados del siglo XIX. 
Tal como aquellos colonos encontré pueblos fantasma y tierras curtidas por el sol constante e impiadoso.


La aventura de mi road-trip americano siguió en el parque de Yosemite
Maravilla de la naturaleza, este parque enorme nos devolvió la sensación de frescura, el aire y un sol más amigable a los sentidos. El automóvil atravesaba lentamente los pequeños caminos sinuosos, flanqueados por árboles majestuosos y se detenía en los puntos panorámicos sobre el valle. 
Las cascadas y las sequoias gigantes son impresionantes. Los macizos de roca también. Sus distintas denominaciones (el Capitan, el Half Dome o la Bridaveil Fall) nos hablan de su grandeza, pero también sugieren la aventura de quienes los descubrieron. 
El Parque de Yosemite me encantó!

 
Las sorpresas de mi viaje se sucedían. 
Llegamos a San Francisco, una de las ciudades más famosas del mundo. Qué lugar encantador! 
Teníamos ansias de dejar atrás la aventura para sumergirnos en el ambiente de la ciudad.
En este lugar nos alojamos en un cómodo apartamento de Hundredrooms.com Ya instalados y habiendo recuperado las fuerzas, el primer paseo que hicimos nos llevó hasta la Marina y el agradable Fisherman’s Wharf. Después atravesamos el magnífico Golden Gate Bridge en dirección a Sauzalito. Este primer recorrido nos devolvió un paisaje difícil de olvidar de esa construcción tan emblemática y, por detrás, la skyline de San Francisco
Los días que siguieron nos encontraron visitando las calles sinuosas que suben y bajan, los barrios llenos de encanto y carácter, los museos, la  cultura... San Francisco ofrece una variedad de atracciones como pocos lugares del planeta.


Es más, desde la ciudad visitamos los famosos valles californianos de Sonoma y Napa. Ubicados a sólo una hora de ruta al norte de San Francisco, esas dos regiones vitivinicultoras tan conocidas por la calidad de sus viñedos son el corazón de esta tierra de los vinos.
El paisaje de colinas suaves y esmeralda es el eje de la diversidad de estos valles increíbles.
Aunque vengo de la Argentina, en donde abundan los viñedos de prestigio, disfruté de visitas a bodegas, degustaciones y di un largo paseo en el Wine Train del Valle de Napa. En un próximo artículo les hablaré en detalle de estos lugares maravillosos.


Después que dejamos San Francisco y su zona de influencia pusimos proa hacia Monterey y Santa Barbara. El "4th of July", el día de la independencia, lo pasé en el muelle de esta última bajo una lluvia de fuegos artificiales, compartiendo la fiesta con la gente en la playa. Qué celebración tan agradable!
Y al fin, un verdadero road trip en California merece recorrer un tramo de la Highway 1, la ruta zigzagueante con balcón en los acantilados frente al agua color turquesa. Cada curva devolvía un panorama impecable de postal. 


Como es habitual, les hablaré poco a poco de cada uno de los lugares que les he mencionado.
He aquí un primer contacto con esta experiencia inolvidable. 
California Arizona, son las regiones que esta travel-blogger acaba de descubrir y que tanto ha disfrutado. Por eso las comparto con ustedes, queridos lectores

Viaje 2016

20 de julio de 2016

En el corazón de Berlin: el Holocaust-Mahnmal, el memorial del Holocausto



Conocen Berlín?
Es uno de los lugares que más me ha interesado por la riqueza de su historia reciente. En algún sentido, es como una ciudad todavía en reconstrucción.
Como mi hija la había visitado hace un par de años, me aconsejó que hiciera las visitas guiadas de la ciudad. Es un recorrido agradable, ameno, y que está fácilmente al alcance de todos.
Uno debe llegar cerca de la Puerta de Brandenburgo, más precisamente al café Starbucks. Ahí está el punto de reunión y de partida para los tours. Por lo general, se hacen caminando o con sólo un traslado por transporte público.
Fue asía que, durante mi primer día en Berlín, hice un interesante primer vistazo de la ciudad. 
En el distrito que se conoce como Mitte, muy próximo al Reichstag, al Tiergarten y a la puerta, descubrimos juntos el memorial consagrado a los judíos que murieron en Europa.



El monumento es impactante. 
El memorial del Holocausto es un gran terreno ubicado en el corazón de Berlín. Son casi 20.000 metros cuadrados cubiertos de lápidas grises distribuidas en una suerte de laberinto. 
El guía nos cuenta sobre las controversias que despertó la instalación del monumento. Una de las más importantes fue sobre su denominación. Era un memorial dedicado solamente a los judíos asesinados durante la Segunda Guerra? O había otras víctimas de genocidio o de guerras que lo merecían de igual manera? En realidad, considero que todas estas cuestiones son un planteo lógico cuando se rinde homenaje a los caídos en las guerras. Hay muchos tipos de víctimas, todas son importantes.


Obra del arquitecto Peter Eisenman, el Holocaust-Mahnmal parece lograr su objetivo. El monumento lleva su mensaje. Lo puedo asegurar.
El día era agradable, pero a medida que el grupo se acercaba, era posible sentir el dolor y una especie de soledad al mismo tiempo. Uno se arriesga a perderse entre esas piedras desnudas y ubicadas en diferentes planos. 
Se trata de una construcción única en su tipo, espaciosa pero opresiva, muy bien hecha en mi opinión. Es un lugar hermoso y doloroso.


Otros datos interesantes. 
Aunque en Berlín no faltan las piezas de arte callejero, las piedras del memorial fueron recubiertas de una sustancia anti graffs para disuadir los deseos de esos artistas. 
Además, en el subsuelo encontrarán un centro de información sobre las víctimas del Holocausto y sobre los campos de concentración instalados por el nazismo, que se puede visitar gratuitamente.


Berlín es como un desafío permanente a nuestra memoria. Ya les he hablado de algunas de esas visitas indispensables y del Memorial del Muro
Y aquí, en el Memorial del Holocausto, lo encontrarán justo en el centro de la ciudad, todo el día, toda la noche, no se lo pueden perder. Sin dudas van a encontrarse con este monumento doloroso. 


Lo van a atravesar sin dudas. 
No lo van a saltear.
Pero hay que hacerlo.

Mis coordenadas : 
Holocaust-Mahnmal 
Memorial del Holocausto
Cora-Berliner-Straße 1 
10117 Berlín
Alemania


Copyright©2016 “Blog de Elisa N, viajes, fotos y lifestyle” by Elisa Nievas

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