3 de diciembre de 2009

El edificio del Museo de Orsay en París




Me gusta particularmente el Museo de Orsay en París, ese museo muy recomendado en Francia por aquéllos que aman a los artistas emblemáticos del impresionismo: Toulouse-Lautrec, Gauguin, Manet, Van Gogh, Monet, Renoir, y tantos otros.

Orsay es un museo emplazado en una estación de trenes, la antigua Gare de Orsay, un edificio construido en ocasión de la exposición universal de 1900. Ella parece el lugar natural para ese hermoso museo.
El museo, su edificio, constituyen en sí mismos una obra remarcable.



Orsay está situado en un lugar privilegiado de París, a lo largo del Sena, frente a las Tuileries.
Este museo expone todas las manifestaciones del arte. La pintura, la arquitectura, la escultura, el arte decorativo, la fotografía, todos tienen relevancia.
Sin embargo, el impresionismo tiene asignado un lugar de excepción. Las obras que contiene son magníficas.





El proyecto de creación del museo en el antiguo edificio de la estación de Orsay y hotel después, comienza en 1973 durante la administración de Georges Pompidou.
Luego, la idea fue sostenida por el presidente Giscard d'Estaing.
La arquitecta italiana Gae Aulenti hizo los trabajos de acondicionamiento y la arquitectura interior. Ella trabajó también en el célebre Centre Pompidou o simplemente "Beaubourg", como lo llaman los franceses.



A la entrada sorprende la nave central. 
En uno y otro de los laterales se observan las salas acondicionadas en las terrazas.
Las galerías son espaciosas y muy luminosas, producto del aprovechamiento que se hace de la luz natural. Todas fueron construidas en los desvanes de la vieja estación y del hotel.




El museo de Orsay fue inaugurado en 1986 por el Presidente François Mitterrand, luego de seis años de trabajos.
La planta baja del hotel y el patio cubierto, impresionantes, son los que reciben al público.


El viejo restaurante de la estación fue transformado en un lugar abierto al público. Cuidadosamente decorado, con un reloj increíble, se transformó en el restaurante del museo, lugar ideal para hacer una pausa.




Desde ese lugar se pasa a la terraza del museo que ofrece una vista espectacular hacia el Sena, el Louvre, y más allá la catedral del Sacré Cœur o Sagrado Corazón en Montmartre.



La decoración elegante de las antiguas salas del hotel fueron objeto de trabajos de restauración muy cuidados. Los resultados están en la foto.
La sala de fiestas del hotel está muy bien conservada. Es posible visitarla. Me parecieron admirables los techos, las arañas iluminadas y las estatuas que allí encontramos.


El museo se desarrolla en tres niveles de salas de exposición. Todo el mundo disfruta mucho de la belleza allí exhibida. Los niños... también.
Al este, se encuentran las escaleras mecánicas que permiten llegar al piso superior y, desde ahí, comenzar el recorrido.
Las terrazas interiores forman parte, ellas también, de las exposiciones.

Orsay, un imperdible, un "must" en Paris. Una obra de arte, tanto por dentro como por fuera.


Sugiero seguir en mi blog. Y visitar otro museo maravilloso: el Louvre