24 de abril de 2009

Sigamos paseando por Palermo


A quienes no vivimos en Buenos Aires, a veces nos cuesta “entender” Palermo, ya que es un barrio muy extenso, que cuenta con sectores bien diferenciados.
Menciono los más importantes:

- El conocido como Palermo Chico o Barrio Parque. Elegante, se ubica en la Av. Figueroa Alcorta, entre Tagle y San Martín de Tours. Ideado por el paisajista Carlos Thays, se caracteriza por su diseño pintoresquita aplicado a lo urbano. Presenta calles curvas e irregulares, abundando en áreas verdes y luciendo mansiones lujosas rodeadas por jardines.

- Mi preferido es el barrio antiguo, Palermo Viejo, comprendido por las avenidas Córdoba, Godoy Cruz, Santa Fe y Scalabrini Ortiz, siendo su área central y más inconfundible la que encierran las calles Costa Rica, Godoy Cruz, Gorriti y Malabia. Era un antiguo barrio de inquilinatos, calles estrechas y pasajes de principios del siglo pasado, con tradicionales casas “chorizo" y viviendas bajas de una o dos plantas. En los ´80 muchas de esas casas fueron recuperadas y hoy las habitan artistas y profesionales. Se fue transformando en un área de moda de Buenos Aires, tanto con negocios de diseño local, como de reconocidas marcas nacionales e internacionales ubicadas residencias decoradas de manera original. De ser un barrio popular y tranquilo, se llenó de cafés, locales de diseño, pequeñas salas de teatro y un gran número de restaurantes. En ese momento tomó el nombre de “Palermo Soho” porque evoca al Soho neoyorkino y al de Londres. Se instalaron restaurants temáticos, vinerías y parrillas tradicionales. Finalmente, abrieron galerías de arte, anticuarios, mueblerías y casas de decoración. Se lo suele comparar con Le Marais, el distrito de vanguardia de Paris. El corazón de Palermo Viejo es la Plazoleta Serrano (oficialmente Plaza Cortázar, en la intersección de la calle Jorge Luis Borges - o Serrano - y Honduras). De ambiente bohemio, en sus alrededores hay bares, restaurantes, librerías, talleres de artistas, comercios de muebles, de accesorios y de ropa. El barrio cuenta con dos ferias artesanales y de artistas: una en la misma Plaza Cortázar o Serrano, alrededor de la cual se ubican muchos locales de diseñadores independientes que ofrecen sus creaciones, y otra sobre la Plaza Palermo Viejo (en Costa Rica y Armenia). Y la avanzada del diseño porteño se encuentra en la zona más arriba mencionada, comprendida entre las calles Costa Rica, Godoy Cruz, Malabia y Gorriti. Muchos nuevos hoteles abrieron sus puertas en esta área, en especial del tipo “hotel boutique”, “Bed & Breakfast” y “hostels”. También hay una oferta creciente de departamentos para alquiler. En el suburbio se destaca la calle Jorge Luis Borges. Es una típica calle de barrio. El célebre escritor nació el 24 de agosto de 1899 en el centro de la ciudad, pero dos años más tarde su familia se mudaría al número 2135 de esta calle. La vivienda no se conserva. Borges vivió en Palermo hasta 1914. En esta pequeña área merecen una mención especial los hermosos “Pasajes de Palermo Soho”. El Russel (Serrano al 1600), Santa Rosa (Serrano al 1700), Soria (Serrano al 1800). Son vestigios de una urbanización malograda, un barrio obrero que nunca se terminó de concretar. Algunas de las viviendas más exclusivas de la ciudad se hallan ocultas en estos pasajes. Y el Pasaje Darwin, en el que funciona todos los fines de semana una feria de artes plásticas y artesanías. En este paseo también se realizan actividades culturales, espectáculos y se presentan artistas callejeros.



- Y el barrio más moderno es Palermo Hollywood, comprendido entre Juan B. Justo, Santa Fe, Niceto Vega y Av. Dorrego. La vía del ferrocarril plantea el límite con Palermo Soho. Del otro lado, se extiende Palermo Hollywood, nombre que se debe a la presencia de estudios de cine y televisión, productoras y radios. La zona se distingue por sus bares y por la calidad de sus restaurantes de cocina internacional, muy frecuentados por la gente del medio artístico.

Pensar en pasear por Buenos Aires es también pensar en conocer este barrio tan hermoso como tradicional.
Sigo en la próxima entrega….