16 de septiembre de 2009

Fotos que tomé prestadas la primera vez en París



Era mi primera visita a París. Apasionada por la fotografía, la ciudad me atrapó de un modo inesperado. O tal vez, no tanto, como a todos los que la visitaron alguna vez. Pero recorrerla es otra cosa muy distinta que escuchar hablar de ella o verla en las pantallas de cine. Los paisajes, la gente, las calles... Todo era impresionante. Paris es un lugar mítico, de ensueño. Ciudad única y cautivante. Misteriosa, fascinante, antigua.
Entonces, Paris, yo y mi cámara comenzamos una especie de idilio que al día de hoy no termina.
El tour comienza al pasar por los magníficos jardines del Palais Royal. Sus árboles cortados con esmero. Increíbles.
Y continúa al...




… conocer el soberbio Hôtel Lutetia y conocer la historia de su participación durante la guerra, al alojar a los rescatados de los campos de concentración nazi en el año 1945...



… contemplar una vez más los pequeños coches parisinos...



... disfrutar las boutiques de flores que se ven por todas partes ...



… probar los radiadores en las terrazas de los cafés, «so Paris», y tan simpáticos...



… sonreir a los perritos que pasean con sus dueños, más presentes y admitidos en París... que los niños...



… observar el trabajo de los pintores, admirar sus creaciones en la Place du Tertre, en el legendario quartier de Montmartre...



… bajar por alguna de las escaleras de Montmartre, y dirigirse a la estación de métro...


… admirar el "dôme" del cine panorámico de La Villette...



… disfrutar de una vista encantadora, sentados en los escalones de la Parroquia de La Madeleine...


… admirar esos techos vidriados y elegantes, en todos sus detalles, en las maravillosas Galeries Lafayette....



… sorprenderse con la enorme publicidad en forma de baúl, ubicada sobre la vereda de Cartier, anunciando que le local se mudaría ... a sólo 100m...




… conocer las solemnes togas de jueces y abogados parisinos en un local, casi frente a los tribunales...


... divertirse viendo el paso de la gente en rollers, de todas las edades, un domingo detrás del Hôtel de Ville...



… observar discretamente la pareja «hombre joven + su perro» mientras escuchaban un concierto callejero, sobre el Puente Bir Hakeim, sobre el Sena ...




… emocionarse descubriendo desde los Champs de Mars, el ícono de Paris: la Tour Eiffel. Y enamorarse de la ciudad



… tentarse con una canasta llena de frutos de mar, en un negocio del distrito de Le Marais



… sorprenderse con el equilibrio demostrado por un hombre, aún durmiendo, en plena rue Faubourg Saint Honorée...



… conocer el famoso Lido de París...


… tomar una fotografía nocturna del Arc de Triomphe desde la parte media, cruzando los Champs Elysées...



… observar a los chicos de un colegio, durante la visita al Musée de l´Armée, en Invalides, y penser en las hijas en Argentina...




sorprenderse con la Tour de Montparnasse, totalmente fuera de lugar del paisaje parisino...



… admirar las callecitas de Saint Germain...




… divertirse con esa manera tan particular de instalarse en los cafés que tienen los parisinos, mirando y siendo mirados...



… conocer el antiguo y célebre restaurant Procope...



… no poder cree la presencia de un automóvil muy parecido al de Batman, pero en el local de Renault Champs Elysées....




… ver a unos caballeros jugar tranquilamente a la "pétanque" (bochas) en medio de los Jardines de las Tulleries...


… visitar una exposición en el Panthéon, y conocer el péndulo de Foucault...