8 de diciembre de 2009

Patagonia Argentina, Bariloche. El refugio Neumeyer en el valle del Chalhuaco



A 18km de San Carlos de Bariloche, dirección sud-este, se encuentra el refugio de montaña del Club Andino Dr. Juan Neumeyer, inaugurado en diciembre de 1971, en medio de la reserva nacional Nahuel Huapi, donde es posible disfrutar de 8 paseos hacia el valle del Chalhuaco con diferentes grados de dificultad, pero totalmente accesibles para hacerlos hasta en familia


Para hacer estos paseos se puede ascender al refugio en automóvil o bien tomar el servicio de 4x4 y de un guía local de los que ofrecen en cualquiera de las numerosas agencia de turismo.

Durante el trayecto se admiran las colinas y montañas que rodean la ciudad de la Patagonia. Pasamos por el cerro Otto, el Catedral, donde se encuentra el célebre centro invernal de ski, y los cerros Ventana, Ñireco y Carlón. 
El guía hace comentarios durante el tour. Lo que más me impactó fue el relato del gran incendio de 1996 y sus consecuencias. El fuego destruyó 3000 has de lengas y de pinos precisamente en el valle del Chalhuaco.
Aprendimos además que “Chalhuaco” en lengua mapuche quiere decir “aguas con buena pesca”.


Los vehículos toman un camino de tierra para recorrer los últimos 12km antes de comenzar la verdadera aventura.

Se llega al Refugio Neumeyer donde nos reciben con un fuerte desayuno. Es necesario tomar energías para comenzar la travesía a pie. El refugio está completamente preparado para alojar más de 40 alpinistas la noche. Está dotado de calefacción central, de luz eléctrica, una cocina equipada para el servicio a pensionistas y a turistas, cuartos de baño con duchas, juegos de mesa, instrumentos musicales y una biblioteca muy completa.


Subimos...

Las actividades son de lo más variadas y atractivas, tanto en invierno como en verano. Se puede practicar ski, snowboard, ski fuera de pista y lanzarse en trineos. En verano los paseos, las escaladas, el mountain bike y el rafting son los favoritos.


Mirador del valle

Después de un suculento desayuno se inicia el paseo por el valle. Los recorridos están muy bien señalados en diferentes colores. Se hace la marcha en compañía de un guía experto quien describe la región, sus accidentes y particularidades. Nos habla de las especies de arbustos y de árboles. Se percibe claramente la pureza del oxígeno a esa altura.
Me maravilló la vista panorámica del valle del Chalhuaco, la laguna Verde congelada y bajo la nieve, la vista del magnífico cerro Chalhuaco de 1900m de altura, y todos sus miradores naturales.


Otro de los bélvedère o miradores


Por casi todos los senderos se puede disfrutar de esos puntos de vista panorámicos al mismo tiempo que se observa y escucha a los pájaros.

A pesar de la nieve, hemos podido apreciar los paisajes y el bosque de ese ecosistema de la cordillera de los Andes.



Todo el mundo regresa con esa mezcla de cansancio y felicidad al refugio otra vez después de la larga caminata a paso forzado. Nos esperaba un almuerzo casero y algo de descanso antes de iniciar otra caminata o trekking.




El cerro Chalhuaco

Es imprescindible respetar siempre las órdenes del guía y los senderos cuidadosamente señalado. Y el silencio del bosque, para poder permanecer conectados con el medio ambiente, la flora y la fauna del hermosos lugar.





Los niños, y los no tanto, aman deslizarse con los pequeños trineos. Y fabricar un muñeco de nieve con su simpático bonete.


Al fin, cansados, se toma el camino de regreso hacia la civilización a bordo de la 4x4 después de haber pasado un día fantástico.



Copyright©2009 “Viajes, lugares de la Argentina y del mundo” by Elisa Nievas