17 de enero de 2010

Casapueblo, el sueño de Carlos Paez Vilaró, el hombre que atrapó el sol






Casapueblo es y fue el sueño del pintor Carlos Paez Vilaró
Es la antigua residencia de vacaciones del célebre artista uruguayo.

Casapueblo es un lugar mítico, de soberbia arquitectura.
Está ubicada en Punta Ballena, muy cerca de Punta del Este, Uruguay.
Por estos días se ha transformado en una suerte de villa-escultura que alberga un pequeño taller, una galería de arte y un hotel, todo el conjunto en el interior de la residencia. La vista desde las habitaciones debe ser inigualable.






El arquitecto fue el mismo Carlos Paez Vilaró. El estilo elegido es muy similar a esas casas de la costa mediterránea. No obstante, el creador tuvo la verdadera inspiración en los nidos de un pájaro muy típico de la región, el hornero.
El museo también presenta un homenaje al hijo del pintor, Carlitos Miguel Paez Vilaró, uno de los dieciséis jugadores de rugby que sobrevivieron al accidente aéreo y posterior tragedia de la Cordillera de los Andes en el año 1972.






La pasión de Paez Vilaró por la arquitectura y por la construcción encontró su objetivo en el momento que el descubre ese sitio increíble en la barranca sobre el mar: Punta Ballena. Allí pensó en el lugar ideal para instalar su taller definitivo.







Desde un primer momento, el paisaje se encontraba inhóspito, vacío, sin senderos, caminos ni árboles. No había corriente eléctrica ni instalación de agua potable. Aún así Paez Vilaró continuó con su proyecto con total determinación.







El primer taller se llamó "La Pionera", ubicado sobre las laderas rocosas. Construido desde un inicio en madera, en 1960, el artista comenzó a recubrirlo en cemento, y le agregó habitaciones en los diferentes escalones sacados de la montaña. La imaginación del creador se deslizaba por las barrancas y logró una integración casi perfecta entre la gran casa y el paisaje de ensueño.




Luchó con las líneas y los ángulos de la geografía agreste, tratando de suavizarlos, de transformarlos con su arte.
Todavía hoy, Casapueblo continúa desarrollándose hacia el cielo y el mar, de una manera simple, casi espontánea diría.



A pesar del día nublado de noviembre cuando pasé por allí, les dejo mis fotos. Espero que al verlas puedan pensar en el espíritu de ese lugar increíble que tanto me gusta. Y les prometo el sol para la próxima.

Para conocer la obra del pintor, les recomiendo pasar por su sitio en:
Y los invito a compartir este artículo sobre la casa de Paez Vilaró en la localidad de Tigre, Buenos Aires, publicado por el diario La Nación. Se trata de "Bengala" con el mismo espíritu de Casapueblo. Me encanta.