29 de enero de 2010

Visita al Vaticano, a la Plaza de San Pedro en Roma


Visitamos el Vaticano y la Basílica de San Pedro en Roma en abril del 2008. 
En esta ocasión nos acompañó José Gabriel, el joven sobrino de uno de nuestros mejores amigos, que es sacerdote y vive en la Ciudad del Vaticano. Un verdadero lujo, ya que conoce muy bien los museos vaticanos. Compartimos una visita emocionante y nos dejó hermosos recuerdos.
La vista panorámica desde la cúpula sobre la plaza de San Pedro, y las ciudades de Roma y el Vaticano, la Vía de la Conciliazione son impagables, el premio para aquéllos que se atreven a subir la larga y estrecha escalera.


La basílica aloja la tumba del Apóstol Pedro. La catedral se encuentra precedida por la monumental plaza. José Gabriel nos informa que el obelisco, situado en el centro, proviene del templo de Néron y se cree que posee en su interior una pequeña astilla de la Santa Cruz que cargó Jésus en su calvario.



He aquí la cúpula de San Pedro, una obra de arte atribuida a Miguel Ángel Buonarotti. Ella tiene una altura de 131 metros, pero sus proporciones son totalmente armoniosas.


Vemos el la fotografía el llamado centro del "colonnato", las columnas de la inmensa plaza que se ubican en forma de elipse.


La presencia simpática (y colorida) de los guardias suizos del Vaticano.


Otra imagen de la plaza y de una de sus salidas, preparada para recibir una legión de fieles.


Acá podemos admirar la maravillosa Puerta Santa de la capilla, que permanece siempre cerrada, excepto durante los Jubileos.


Otra fotografía en esta entrada de la obra maestra del genial Miguel Ángel Buonarotti, "La Piéta". Ella es más pequeña de lo que imaginaba pero magnífica. La estatua está protegida por un vidrio blindado a causa de los daños que tuvo que soportar hace algunos años. Me resulta increíble que haya sido tallada en mármol, tal es la perfección de las formas humanas.




Adoro estas fotografías de la cúpula de San Pedro tomadas desde el interior. Las tomé y recuerdo que me embargaba la emoción. Es tan hermoso ese lugar. Veía la luz pasa a través de las pequeñas ventanas como un milagro. Un espectáculo inolvidable, un verdadero regalo ese momento.



El tesoro de la basílica es la tumba de San Pedro, coronada por el altar mayor, el baldaquino monumental de bronce hecho por el también genial Bernini.




Y casi al final de la basílica, otra obra monumental también realizada por Bernini: el trono de Pedro, coronado por un vitral representando al Espíritu Santo. De este manera se glorifica a la "Santa Sede" y a la autoridad de su Santidad, el Papa.


Aquí la fotografía de otra obra imponente atribuida a Bernini. Observen los detalles de la gran capa tallada en mármol color rosado.


Me gusta mucho la imagen de "Don Orione" y la del pequeño indio Ceferino Namuncurá y de Santo Domingo "el sabio".



En lo alto del Duomo de la basílica de San Pedro. Se descubren las estatuas, y otras obras de arte tales como la campana y la gran cruz. En ese momento se nota que ha valido la pena. El enorme esfuerzo de subir más de 300 escalones tiene su premio. Y además, el paisaje, la vista panorámica.


La Vía della Conciliazione une la ciudad de Roma con el estado Vaticano. Ella conduce a la Plaza de San Pedro, y al aproximarnos podemos apreciar en un fabuloso cuadro la basílica.





Durante la visita de los Museos del Vaticano, es posible admirar los jardines que no admiten la visita del público. Se extienden bastante a la vista, son hermosos, muy bien cuidados. Además, José Gabriel nos cuenta que alojan especies de lo más variadas, hasta tienen instalado un muro cubierto de cactus... Me encantaría haber podido verlo.


La vista del altar mayor. Majestuoso.


Los admirables pisos de los museos y de las capillas. Tienen un valor artístico inapreciable.


Los maravillosos frescos, los murales, las esculturas y los bajorrelieves.




Otra vez la inmensa Plaza San Pedro. No me he cansado de fotografiarla en todos sus ángulos. Se imaginan esa ceremonias celebradas por el Santo Padre delante de una multitud emocionada, en ese lugar gigante. Ella está rodeada de una cuádruple fila de columnas que rematan en 140 estatuas de santos.


Y el reloj de San Pedro.


Me enteré que las columnas de la plaza están ubicadas en forma de elipse, de tal manera que, si uno se sitúa en el mismo centro de la plaza, se visualiza una sola línea de columnas. Es una construcción casi perfecta.
Sublime.

Sugiero pasar por el sitio de la UNESCO que nos presenta los lugares protegidos como patrimonio de la humanidad, como éstos que describo en Roma.


Copyright©2012 “Viajes, lugares de Argentina y del mundo” by Elisa Nievas