2 de febrero de 2010

Venecia, La Serenissima, en imágenes




Venecia, ciudad encantadora si las hay, me obliga a continuar con mi relato, cas como si fuese una saga. Las máscaras venecianas, los recuerdos del próximo Carnaval pero durante todo el año. Les aclaro que yo estuve en un mes de abril. Las auténticas máscaras, esas realizadas en papel mâché, se encentran sólo en las boutiques artesanales. Hace falta buscar un poco para encontrar esa verdadera calidad de los artesanos italianos. Y son uno de los símbolos de La Serenissima….



En esta foto apreciamos el magnífico Puente del Rialto. Es una obra arquitectónica muy original por sus rampas y escaleras para los peatones y la doble fila de boutiques de souvenirs.



Las vidrieras de Venecia, son siempre sorprendentes por sus artículos insólitos y bellos a un tiempo. Aquí una de ellas con una hermosa colección de dedales de costurera, en diferentes colores, tamaños y materiales. Creo que sería el paraíso para mi madre que amaba coser….


Y otro puente maravilloso que une dos edificios. Pero, atención ! No es el famoso Puente de los Suspiros



Aquí vemos uno de los lugares desde donde parten las góndolas hacia el Gran Canal. Había varias, los gondoleros preparados, llamando la atención de los paseantes con sus gritos y sus cantos. Era un espectáculo divertido. Los más convencidos de hacer el paseo por el Canalazzo: los turistas japoneses.


Y otro clásico veneciano : las puntillas. La más hermosa y célebre, la isla de Burano, a pesar de la falta de trabajos de puntillas modernos. Se ve todo tipo de objetos delicados, los broderies, las cestas para el pan, vestidos, camisas y pañuelos.



Y en esta foto vemos una araña magnífica que admirábamos en el hall del Teatro de La Fenice. Verdaderamente lujoso.



Y seguimos con las vidrieras encantadoras de la ciudad. Sombreros, capelinas y los sombreros panamá. Elegante, no es cierto?


Un afiche del programa de una noche …. La Traviata.



Un elegante tapado de pieles en la vidriera de uno de los locales vecinos al teatro La Fenice. Hace soñar en una noche en la ópera, los cantos, las voces, la música... Si bien no son populares este tipo de abrigos hoy en día...



Venecia, La Serenissima, la ciudad de los canales, única, encantadora. Se descubre por todos lados el esplendor de otros días y se imagina la riqueza de esas grandes familias que habitaban los palacios y las imponentes residencias a lo largo del "canalazzo". Los que se conocen como "´Ca"


La visita de nuestro segundo día terminó en el barrio judío del ghetto, habitado por restaurants y mercados diversos. Cannaregio es un distrito cautivante gracias a su mercado a abierto, a sus barcos, sus pequeños puentes y a los colores.



Un hallazgo en el Sestiere de Santa Croce : la hermosa plazoleta del Campo de San Giacomo da l´Orio. Muy pocos turistas, bastante espacio y.... árboles!.


Se aprecia la costumbre de los venecianos que dejan sus barcas a orillas de sus residencias. Los canales son como callejuelas y las embarcaciones el medio de transporte habitual. Los hay por aquí y por allá.




Un gondoliere bajo el puente... Me encantan esos personajes simpáticos y alegres, siempre cantando para un público divertido.



La profesión del "gondoliere". Ella emana un aura misteriosa y romántica.



La basílica de San Marco di Venezia, la más importante y hermosa de las muchas que habitan Venecia, emplazada en la Plaza San-Marco y unida al imponente Campanile o campanario y al Palacio Ducal al borde del Gran Canal. Una obra admirable de la arquitectura bizantina.




Y del otro lado, frente al Ca' Rezzonico, se descubre el Palacio Grassi, convertido en un gran museo de colecciones de arte contemporáneo. Aquí una obra insólita en metal : una calavera….


La fachada de la basílica de San-Marco o San Marco de Venezia.


Un clásico : pasar por el Café Florian, el café más antiguo de Italia, ya que data de 1720. El Florian vivió la larga historia de la ciudad. Sus habitués ? Bueno, no sé si los han escuchado nombrar alguna vez.... Dickens, Byron, Goethe Proust, Rubinstein, Stravinsky, Modigliani…. Y para los más osados, o con un presupuesto de viaje más alto que el mío, les sugiero que prueben tomar un café sentados en la terraza observando los paseantes por la plaza....



La Plaza de San Marco bajo la lluvia.... Será con sol, tal vez, una próxima vez...



Y los habitantes de la Plaza, siempre presentes: las palomas.



La Torre del Reloj o Torre dell' Orologio situada en la plaza San Marcos, sobre una arcada que conduce a la calle de comercios más importante de la ciudad, la Mercerie. El gran reloj decorado en colores oro y azul que indica las horas, los días y las fases de la luna.


El paisaje cotidiano de Venecia: los canales atravesados pequeños puentes, las barcas, las ventanas, los balcones, los muros. En fin, inolvidable...


Y sus callejuelas tan estrechas y cortas. Fácil imaginar las leyendas de Venecia. Se dice que cuando uno se aleja del gentío, pasando por esas calles escondidas, es posible hacer un paseo tranquilo por los distritos de Castello y de Cannaregio, descubriendo tradiciones, lugares atractivos, formas curiosas del paisaje antiguo tan vigente.




Los palacios, los castillos, las residencias y las iglesias aquí y también allá. Eso fue y es Venecia. El panorama habitual de la ciudad de los canales. Una maravilla.

Les recuerdo que Venecia forma parte del patrimonio histórico protegido, por lo que recomiendo pasar por los sitios de Tripadvisor y de la UNESCO