17 de noviembre de 2010

Cariló en Argentina. Una travesía por las dunas

Dunas en Cariló, Pinamar, Argentina





Viaje por Argentina...
La fiesta del bicentenario, en el mes de mayo del 2010, la pasamos en Cariló, entre dunas, el bosque, el mar, y esas playas inmensas en la costa Atlántica de mi país.
Después de algunos días nublados, lo que es normal en otoño, el sol volvió y programamos una travesía en 4x4 y entre amigos.
Desde el distrito donde se encuentran ubicados la mayoría de los hoteles, en el centro de la ciudad, es donde comienza el paseo, por una de las calles laterales. Sólo algunos minutos de marcha y se alcanza la playa, la costa, el mar…. dejando atrás el bosque de pinos, y ese aroma fresco, inigualable, que envuelve a Pinamar y a Cariló.


De Cariló, Pinamar, Argentina

De Cariló, Pinamar, Argentina

De Cariló, Pinamar, Argentina
De Cariló, Pinamar, Argentina


El vehículo se desplazaba bastante rápido por la orilla. Muchas familias se habían ubicado sobre la arena, a un lado de sus camionetas, y disfrutaban de los rayos tibios del sol de la tarde.
Un poco más lejos, ya veíamos mucha gente paseando en motos.
Si se observaba en dirección al horizonte, hacia Villa Gessell, había otros que se paseaban montando a caballo.


De Cariló, Pinamar, Argentina
De Cariló, Pinamar, Argentina

De Cariló, Pinamar, Argentin

De Cariló, Pinamar, Argentina


Nos habían comentado que la excursión por las dunas era difícil de olvidar. Uno no se cansa. Fue así. 
El lema, por así decirlo, de la travesía era fuerte. Es tener muchas ganas de recorrer, de atravesar las colinas de arena, y de conocer esos paisajes lunares que se divisan desde la orilla del mar.


De Cariló, Pinamar, Argentina
De Cariló, Pinamar, Argentina
De Cariló, Pinamar, Argentina

Me encantó sentir el vértigo desde lo alto de las dunas, aún cuando no me animé a probar los medios de transporte más veloces.

Se veía a los más jóvenes pasar muy rápido, dejando huellas sobre la superficie alisada por el viento. Parecían tener un recorrido establecido, pero para hacerlo a toda velocidad. Además, se ponían de acuerdo y saltaban hacia otras direcciones en total libertad gracias a la inmensidad del terreno. Confieso no estar muy conforme por la manera en la que agitaban la tranquilidad del paisaje...


De Cariló, Pinamar, Argentina
De Cariló, Pinamar, Argentina


Los paseos vertiginosos en cuatriciclos no son lo mío. Deslizarme en sandboard… tampoco.
Pero resulta divertido contemplar a los más jóvenes ensayar sur piruetas increíbles.


De Cariló, Pinamar, Argentina

De Cariló, Pinamar, Argentina


De todos modos, Cariló nos ofrecía el terreno ideal para hacer esos deportes y disfrutar de la aventura. Sólo era necesario encontrar la actividad favorita.
Cada cual tiene la suya, sin lugar a dudas.



De Cariló, Pinamar, Argentina



De Cariló, Pinamar, Argentina


Hicimos algunas paradas para admirar el mar, el horizonte a esa hora de la tarde, las gaviotas. Y desde el lado de las dunas, desde esas particulares colinas en oro y bronce, disfrutar de la inmensidad imposible del terreno.
La camioneta continuaba haciendo sus dibujos sobre la arena, dando curvas que dejaban huellas.
Mi cámara no podía detenerse.


De Cariló, Pinamar, Argentina
De Cariló, Pinamar, Argentina


Nuestro guía seguía su recorrido. Subía lentamente. Cuando llegaba a lo alto, la vista era impresionante. Delante de nuestros ojos, la línea del horizonte parecía fundir el mar y la arena. Un paisaje genial.

De Cariló, Pinamar, Argentina


De Cariló, Pinamar, Argentina


Un centenar de gaviotas se habían posado sobre la playa. Cuando notaban nuestra presencia, desplegaban sus alas para escapar lejos de los intrusos.


De Cariló, Pinamar, Argentina

Llegamos a ciertos lugares en los que reinaba el silencio. Una calma que nos proponía, simplemente, contemplar….


De Cariló, Pinamar, Argentina


Durante el regreso de la aventura nos dimos cuenta del tiempo que había pasado. Los minutos parecían segundos…
Fue un paseo muy hermoso…


De Cariló, Pinamar, Argentina