4 de diciembre de 2010

Lavinia en París, boulevard de la Madeleine, una boutique de vinos



En septiembre del 2009 visité Lavinia, una excelente boutique de vinos de París, sobre el boulevard de La Madeleine. Y precisamente el año 2009 coincidía con el 10° aniversario de la inauguración del primer local de la firma.
Lavinia se dedica a la comercialización a los mejores vinos del mundo. Posee una gran cava climatizada. Es un enorme espacio distribuido en tres plantas y dedicado por entero a los vinos.
Las marcas más famosas son expuestas en sus escaparates. Todas las regiones de Francia están representadas en esta suerte de templo de los vinos del mundo.
Lavinia está muy bien dispuesto para la guarda. Las botellas se acomodan acostadas, con la luz, humedad y temperatura controladas.


Lavinia se encuentra a pasos de la Madeleine, en un barrio elegante.
Pasando por cada uno de los tres niveles se aprecia la gran selección de vinos y espumantes de diferentes países y regiones del mundo, y hasta de mi país, la Argentina, un gran productor por cierto. Además, se pueden encontrar libros temáticos y todo tipo de accesorios..
Esta boutique especializada es muy moderna por cierto. 
La disposición de las distintas salas permite presentar las botellas acostadas, expuestas de una manera atractiva, y que invita a elegir entre tantas opciones. En este sentido, me encantó el sector que dedica a vinos insólitos.



Lavinia, cava, negocio y restaurant, es un lugar diferente en su tipo.
Sus empleados son amables. Incluso, me permitieron con gentileza hacer las fotos para mi blog. Pude pasar entre los escaparates. Y tomar mis imágenes de las selectas cajas de champagne, de las marcas más famosas, y caras por cierto. El Dom Pérignon y la Veuve Cliquot tiene un lugar de privilegio.
Lavinia tiene además locales en Madrid, Barcelona, Genève, Kiev y Odessa.


La casa Lavinia posee un bar-degustación, un restaurant y otros servicios, tales como el de envío, el dictado de conferencias, cursos de degustación, y la preparación de regalos empresarios.


Y el placer de la degustación se puede prolongar a través del servicio de envío al extranjero, ya que Lavinia expide los productos al mundo entero. Una noticia interesante para los argentinos que pasamos por ahí.



El ambiente es muy agradable y el diseño de local, esmerado.
En el restaurant, que encontré colmado, es posible optar entre probar algún vino que uno elige desde la cava misma, o almorzar unas "tapas" acompañadas de una selección de vinos a muy precio conveniente. El objetivo es principalmente la difusión de las distintas opciones.


En el tercer piso encontré una colección de esos objetos que acompañan a los amantes del buen vino, aún sin ser expertos. Vi sacacorchos, termómetros, copas de distinto tipo, dosificadores, y un poco de todo lo que hace las delicias de un anfitrión que recibe a sus amigos, les prepara un asado y les convida una copa de un buen vino.


Para tener más información, pasen por el sitio de Lavinia