10 de noviembre de 2011

Un atardecer de domingo como tantos otros @ Rosario, en Argentina


La primavera está definitivamente instalada en Rosario, en Argentina.
Una tarde de domingo, si acaso llegan visitas desde Buenos Aires, la capital de nuestro país, el maravilloso Monumento a la Bandera es uno de los paseos más tradicionales y bonitos.
El icono de la ciudad está instalado en medio de un parque que se extiende hasta las barrancas del río Paraná.




Es precisamente en ese lugar, frente a ese río imponente, donde el General Manuel Belgrano izó la bandera argentina por primera vez allá por el año 1812.
En su honor se erige el Monumento Nacional a la Bandera, todo un símbolo, rodeado de jardines, de estatuas y de escaleras monumentales. 
Esos escalones son también un inesperado lugar de encuentro para todos los rosarinos. Un lugar de fiesta, donde se puede presenciar el cielo iluminado por fuegos artificiales o escuchar conciertos, como el de esta tarde que les relato a través de imágenes.



Me encanta visitar el monumento a cualquier hora del día, cualquier día.
Pero confieso que la hora del atardecer tiene un encanto particular. 
El panorama del cielo sobre el río, teñido de rosa, rojo y fuego, el bullicio de la gente, el sonido de la música, todo es magnífico.
Amo el paisaje del sol que cae, y del monumento que se viste lentamente con los colores de la bandera amada, que se alumbra con las suaves luces blancas y celestes.
Y la luna, ella aparece, también, sin ser invitada.
Por qué no? Si se trata de una fiesta...


Rosario, mi querida ciudad, es mi orgullo.
Así se la presenté ese domingo a Gabriel Greco.
Rosario, es simplemente… fantástica. 
Y creo que él coincidió en un todo conmigo.

Mis coordenadas:
Monumento Nacional a la Bandera
Entrada: por calle Santa Fe 580
Rosario
Argentina