17 de enero de 2012

Rosario. Un domingo en el Parque de la Independencia





Estas fotos las tomé durante un paseo de fin de semana, una tarde de domingo como tantas otras en Rosario, en Argentina, en mi ciudad.

Era un día de primavera por el tradicional Parque de la Independencia, situado a sólo algunas cuadras de mi casa.

Una tarde de un domingo cualquiera, cuando parece que todos se dieran cita en el enorme y antiguo parque.
Hay muchos otros en Rosario. Sin embargo, éste es uno de los favoritos.

Era domingo, y si decimos "domingo en Rosario" las alternativas son, o bien la playa o la navegación por el Río Paraná, o pasar el día en alguno de los parques, paseando, hacer algún pic-nic en familia, con amigos.



El Parque de la Independencia es un jardín con aires franceses. 

Es el parque más antiguo de la ciudad y está separado en diferentes sectores, cuyas inauguraciones se sucedieron en distintas épocas también.

Ubicado en lo que se considera el centro geográfico de Rosario, se creó hace 100 años, cuando se celebraba el centenario de la independencia argentina, en 1910. Dividido en áreas, cada una representa a una de las comunidades desde donde llegaron los inmigrantes europeos durante el siglo XIX, y que participaron activamente de la fundación de Rosario. Por ello hay sectores dedicados a España, a Italia, a Gran Bretaña y el hermoso jardín de inspiración francesa.

Considerado como el pulmón natural principal de la ciudad, el Parque de la Independencia abarca una gran superficie de más de 120 hectáreas, con una colección de especies de plantas y de árboles.
El enorme jardín tiene hasta colinas y un lago artificial. El diseño del parque fue encargado al célebre paisajista francés Carlos Thays, el mismo que creara el jardín botánico de Buenos Aires.




El parque tiene un gran significado para los rosarinos, tanto en el orden cultural como histórico. En realidad, forma parte de nuestra vida, de lo cotidiano. 
Es un lugar de encuentro, lleno de rincones para el descanso y el esparcimiento, bajo la frescura de los eucaliptos, junto al rosedal o en los jardines de palmeras. 

La mejor manera de descubrir cada uno de estos lugares es simplemente elegir alguno de los sectores y recorrerlo, perdiéndose por los senderos, rodeándose de toda su belleza y tranquilidad. Las fuentes, las estatuas, el lago y sus pequeños puentes son hermosos. Es muy agradable el paseo en canoa, o sentarse a tomar algo fresco en los cafés cuyas terrazas se instalan a orillas de la laguna.

Además, a pasos de la rotonda donde se encuentran el Boulevard Oroño y la Avenida Pellegrini se encuentra el famoso calendario de flores que se renueva todos los días y que nos señala la fecha. Durante años fue mi paso obligado de cada mañana al ir al colegio. Y otro dato simpático: el calendario es el lugar que eligen muchas parejas de recién casados para tomar sus primeras fotos.



El parque tiene varios museos en su interior. Y es sin dudas un lugar muy hermoso para ubicarlos. 
El Museo de Bellas Artes Juan B. Castagnino, que este año recibió la muestra del genial Salvador Dalí, el Museo Histórico Julio Marc y el Museo de la Ciudad. Todos son muy recomendables. 

Sin embargo, son el jardín francés, lleno de rosales multicolores, y el lago central,  quienes reciben más visitas, sobretodo los fines de la semana. 
El ambiente es alegre y distendido.


En cada lugar hay visitantes disfrutando o de sol o de la sombra fresca. 
Los pequeños botes y las bicicletas de agua recorren el lago...
Los artistas urbanos presentan sus espectáculos...
Los pintores exponen sus obras, que muchas veces terminan en el mismo parque, a la vista del público...
Y los vendedores de helados, dulces y globos son la tentación de todo el mundo, no sólo de los más pequeños.

A la hora del atardecer, la gente se da cita frente a la gran pantalla instalada en el islote para una función de cine, y ya entrada la noche, la fuente del lago da comienzo a una danza de chorros de agua iluminados en colores al son de la música. Este es el momento de decirle adiós al fin de semana y de volver a casa.


Es muy lindo pasar un domingo en el Parque de la Independencia de Rosario.



N.A. Las fotos fueron tomadas un domingo, en compañía de mi amigo Gabriel Grecco, editor del excelente blog Destinos Actuales