9 de febrero de 2012

Paseo nocturno por el Puente de las Cadenas en Budapest






Amo los paseos nocturnos.
La noche tiene algo de magia y de misterio, la combinación perfecta para aventurarse, observar detalles particulares, y así tomar hermosas fotos. Es muy lindo caminar tranquilamente a esa hora, bien abrigada.

Cuando visité Budapest, descubrí el panorama nocturno de uno de sus antiguos puente. Atravesé el famoso Puente de las Cadenas, el Széchenyi Lánchíd, un puente suspendido sobre el río, iluminado a esa hora.
Este puente fue el primero que unió las orillas del Danubio entre Buda y Pest.

Cuando hice el paseo aquella noche, pude apreciar el paisaje de todas esas pequeñas luces desde Pest y me resultó encantador. A pesar del frío y del cansancio, después de todo un día recorriendo la ciudad, valió la pena animarme a salir un rato más. Había estado en ese mismo lugar durante el día, pero la noche ofrece siempre otra perspectiva. 






Icono de Budapest, el Puente de las Cadenas se transformó también con el tiempo en uno de los puentes más grandes y más célebres del mundo entero. Construido a mediados del siglo XIX, fue el primer puente suspendido permanente de la antigua ciudad.

A la luz de la luna, el gran castillo en lo alto de la colina de Buda me parecía mágico. A esa hora tranquila, el puente estaba rodeado de una atmósfera especial. Todos esos reflejos tan bellos que se dibujaban sobre el agua merecían cada cuadro de la cámara.




Recomiendo hacer este paseo y disfrutar de un ambiente casi salido de un cuento de hadas.
Un recorrido perfecto para los noctámbulos, como yo.


Mis coordenadas:
Puente de las Cadenas – Széchenyi Lánchíd
Budapest

Hungría