22 de abril de 2012

El maravilloso Palau de la Música Catalana de Barcelona







A veces viajando se descubren ciertos edificios que parecen joyas.

El gran Palau de la Música Catalane de Barcelona, es precisamente uno de ellos.

Este Palacio de la Música es la obra del arquitecto Lluís Domènech i Montaner del que ya les he hablado. Forma parte de ese grupo selecto de representantes del movimiento conocido como modernismo catalán, que sobresale dentro de la arquitectura de Barcelona.

Había visitado la Casa Batló, la Casa Milá, popularmente conocida como La Pedrera y la majestuosa basílica de la Sagrada Familia, las obras maestras de  Antoní Gaudí, quien estaba a la cabeza del modernismo catalán. Entonces, quería conocer las residencias construidas por los otros arquitectos famosos como este palacio magnífico de Lluís Domènech i Montaner, ubicado en el barrio de El Born.

Primero se descubre el Palau de la Música Catalana desde uno de los ángulos, admirando sus dos impresionantes fachadas que son completamente diferentes, una moderna, la otra casi barroca. A la vista aparece una mezcla bien lograda de estructuras metálicas modernas en el centro, de cúpulas y de otros elementos tales como estatuas, mosaicos y vitrales.





Registrado dentro de la lista de patrimonio mundial histórico de la UNESCO desde 1997, el Palau de la Música aloja a una famosa sala de conciertos. Sus eventos son reconocidos por recibir a los representantes de todo tipo de música del mundo.

Edificio imponente, original y moderno, el palacio se sitúa sobre el Carrer del Palau de la Música como una gran estructura de metal y vidrios. Fue construido a principios del siglo pasado. Sin embargo, es notable la utilización de la luz natural dentro de cada una de sus salas, en la biblioteca y aún en el elegante restaurant y café situado en la planta baja.







La decoración integra estilos antiguos y modernos, y materiales completamente distintos. Se ven mosaicos, el cristal, metales y cerámicos bellamente aplicados unos al lado de los otros. 

El resultado obtenido es evidentemente muy hermoso.

Se destaca la fachada lateral, rematada por un conjunto de esculturas singulares. 
Me encantó la estatua que se asemeja a la de la proa de un barco. Nos indican que es una alegoría de la música. Se encuentra rodeada por otros personajes apoyados sobre los arcos. 
Las columnas de ladrillos son igualmente imponentes y alojan a las boleterías.

Debo admitir que era difícil abarcar con el objetivo el conjunto completo.





Del otro lado, la fachada principal, también revestida en ladrillos, presenta una pequeña plaza. Ahí es donde se encuentra la entrada al palacio. 

El edificio tiene la forma de una torre. Su base se parece a un gran árbol o una palmera. La parte central de la fachada está revestida por listones de cristal. 

Al final, pude acceder al hall del interior y admirar las grandes escaleras, el techo  magníficamente decorado, las columnas, el foyer y sus bóvedas ornadas en flores, y el café. 

Lamentablemente, las fotos en el interior no se admitían.



En una próxima oportunidad tomaré otro vuelo hacia Barcelona sólo para hacer una visita guiada por el Palau de la Música. Me encantaría también asistir a algún concierto. Debe ser una experiencia inolvidable.


Mis coordenadas:
Palau de la Música Catalana
Carrer del Palau de la Música, 4
El Born
08003 Barcelona