18 de junio de 2013

El espíritu del gran Leonardo habita en Amboise





Leonardo Da Vinci habita todavía en Amboise, en el Château du Clos Lucé
Sí, es verdad. 
Cuando estuve en Amboise visité el castillo y su parque, en realidad una pequeña maravilla. 
Esta visita, este paseo, son una manera muy particular de sumergirse en la casa  de Leonardo, en su última morada. Es en este castillo donde él vivió sus últimos años. 
A la entrada leemos "Léonard de Vinci au Clos Lucé (1516-1519) … la Joconde traverse les Alpes à dos de mulet et vient sourire au Clos Lucé" Leonardo de Vince en Clos Lucé, la Gioconda atraviesa los Alpes a lomo de mula  y viene a sonreír en Clos Lucé.
Bonito, no es cierto?





Hagamos algo de historia. Cuando Leonardo De Vinci tenía ya 64 años aceptó la invitación de Francisco I y atravesó los Alpes a lomo de mula. El rey le propuso ser su huésped y trabajar en esa residencia en algunos de sus proyectos. Leonardo trajo en sus alforjas de cuero un verdadero tesoro: sus croquis, sus diseños y sus cuadernos. 
Sin embargo, esto no era todo. También traía tres de sus obras maestras: la famosa Mona Lisa, Santa Ana, la Virgen y el Niño y San Juan Bautista.




Lo que más disfruté fueron el parque y el jardín. Ahí se descubre el genio visionario de Leonardo
El jardín se desarrolla sobre una hectárea. El paisaje es característico del Valle del Loira, el mismo que debe haber disfrutado el gran maestro en aquellos días de su estadía en Amboise. Ante sus ojos tenía plantas salvajes, acuáticas y medicinales, grandes árboles sombrosos, lagunas, senderos, pequeños puentes… y una atmósfera de frescura.





Como si estuviera en un museo-exposición al aire libre admiré aquí y allá delicadas velas redondas. Eran analogías de lo que vive. La analogía entre el animal, el vegetal y el ser humano que había fascinado siempre a Da Vinci. El  artista amaba explorar la variedad infinita de los aspectos de los seres vivos. 
Después, encontré telas translúcidas. Ellas venían a describir la exploración del artista sobre la mecánica de la vida, la luz de los rostros y la belleza de los cuerpos. 
Allí estaba el célebre Hombre de Vitruvio, por supuesto.





Dentro del parque había una colección de máquinas gigantes y objetos e inventos espectaculares que testimonian la visión de Leonardo
Un reloj solar y una hélice volante estaban ubicados como esculturas en medio del jardín, muy cerca de la entrada. 
Además había una especie de barco a vapor, una noria gigante, un puente giratorio, una grúa
En uno de los extremos del parque, los senderos bordeados por álamos conducían a una gran pajarera y al albergue del priorato, este último edificio es  magnífico por cierto.



Paisaje de ensueño, el Parque de Leonardo es la puesta en escena de las diferentes facetas de la imaginación de Leonardo Da Vinci, un personaje extraordinario de la historia de la humanidad. 
Los invito a visitarlo y a descubrir su espíritu. 
Yo lo encontré... y me encantó.



Mis coordenadas:
Château du Clos Lucé 
Parque Leonardo Da Vinci 
2 rue du Clos Lucé
37400 Amboise 
Francia

Copyright©2013 “Viajes, lugares de Argentina y del mundo” by Elisa Nievas

2 comentarios:

  1. Parece de cuento de hadas... no sabía de la existencia de este lugar ni de su historia. Pero me ha interesado un montón. Gracias por mostrarlo. Una entrada fantástica.

    Saludos,

    Trini
    http://yoadoroviajar.blogspot.com

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  2. Hermosas imágenes y gran información. Después de los horrores de la guerra vividos junto a César Borgia, de la incomprensión de Miguel Ángel que pudo ser un amigo y fue un rival, del desprecio y poca valoración del Papa en Roma, pasar aquí sus últimos años junto a Francesco Melzi, el discípulo que supo amar al maestro y valorar al artista y científico debió ser para él un descanso.
    Estaba enfermo y desilusionado del ser humano, sin embargo nunca dejó de trabajar y de amar la vida. Que gran hombre. Gracias por la bellísima entrada. Un saludo.
    DianaE.Martin Herrero.

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