31 de julio de 2014

El verano en París: el paseo conocido como Berges del Sena



En una serie de artículos les voy a ir contando sobre algunos de los lugares que conocí durante mi último viaje. Descubrí algunas ciudades y visité otras que ya conocía, en las que traté de pasear por esos lugares que no se tienen en cuenta para una primera vez, sino para una segunda... o tercera. Hablo de esos lugares que frecuentan los locales. Y me gusta jugar a que soy una más aunque sea por un par de días. 


Mirando las imágenes de esta portada pueden adivinar por donde anduve: por París, por supuesto. 
París, siempre es bueno volver a París.
París, una de esas ciudades encantadoras, que se transforman en favoritas. Siempre cuento que empecé a estudiar francés para, algún día, visitar París, sentirme menos extranjera, compartir algo de esa cultura. Algunas veces lo logré. Cuando escribo en mi otro blog, hay quien piensa que soy francesa. Algo insólito pero agradable. Y cuando he viajado, comprendo muy bien el idioma, y me hago entender bastante bien. He resuelto problemas, hasta mantenido discusiones en la lengua de Proust. Todo un atrevimiento.
La comunidad de bloggers franceses siempre me ha recibido con los brazos abiertos. He conocido personalmente a muchos cuando he viajado. Son gente fantástica.
Entonces, cómo no voy a querer visitar París?


Les cuento. Por estos días, el verano en París posee el Sena y sus orillas, un pasoe que se conoce como "Berges de la Seine" o simplemente "Les Berges". Se trata de una promenade llena de lugares curiosos y divertidos. Un lugar para disfrutar a pleno del sol en medio de la gran ciudad. 
El Sena es todavía una fuente de inspiración para artistas pero también es un lugar de encuentro. En la más bella estación del año, el río y sus orilla izquierda han sido preparados por el ayuntamiento entre el Quai Anatole-France y el Quai de Branly
Los parisinos y nosotros, los visitantes, encontramos un hermoso espacio público, "Les Berges", consagrado al esparcimiento. 
Es muy lindo y original.




En los días de junio último, el sol estaba de vuelta en París. Entonces todos sacaron a relucir sus zapatillas y remeras livianas y se dieron cita en el borde del Sena y sus puentes para visitar la piste de atletismo, practicar yoga al aire libre o broncearse en tantos lugares dispuestos a tal fin. Uno de ellos se conoce como Isla de los Pájaros, una especie de invernadero con reposeras trenzadas instaladas a la entrada. En fin, hay para todos los gustos.



Los niños (y aquéllos que hace rato no lo somos) encontraban su lugar en el paseo Les Berges, ya que se había instalado una plataforma de juegos variados y divertidos. 
Atención mis pequeños! 
Son fans de las rayuelas o de los laberintos? 
Los juegos de ajedrez, qué me dicen? 
Y el placer de escribir sin censura sobre un muro con una tiza, como lo harían en un pizarrón gigante?
Correr, patinar, andar en bicicleta o patineta, les gusta?
Bueno, las orillas del Sena es EL lugar para darse cita.



Las terrazas bajo el sol eran un éxito. Cómo no llegarse a tomar un trago cómodamente sentado mientras se observa el ir y venir de la gente que pasea… y de los barcos! Y ahí están el paisaje de los puentes, mi favorito el Alexandre III.
Además, aprendí sobre el mikado y su despliegue, esa línea de barras de madera que siguen como una línea que une todo el paseo. Hechos de madera de roble están instalados en bancos, escalones o en escenarios donde se puede improvisar desde un concierto hasta una performance al aire libre. Están a disposición del público para aprovechar el sol de la manera que prefieran. Aconsejo llegar temprano para conseguir un buen lugar para instalarse a pasar el día.


También había un rincón insólito sobre la promenade des Berges, una zona calma, un espacio zen que se denomina Zzz. Casi como los signos del sueño en las historietas. No se alquila sino que se reserva gratuitamente. Uno puede dejar volar la imaginación y pedir este espacio Zzz para dormir una siesta en un lugar incomparable o planear un encuentro con vuestra banda de amigos.


Las orillas del Sena, las Berges de la Seine
Una iniciativa pintoresca de la Ciudad de Paris
Un espacio para la diversión y el descanso en el corazón de París
Más no se puede pedir. 

Mis coordenadas: 
Les Berges
Berges de la Seine 
París, France

29 de julio de 2014

Paseo por las calles del Barrio Italia en Santiago de Chile





Hoy les propongo pasear juntos por Santiago de Chile
Hace algunos días les contaba sobre "Sanhattan" y estaba entre rascacielos del moderno distrito de negocios de la capital chilena. 
Ahora, soy una extranjera más y recorro el bonito Barrio Italia, a sólamente 15 minutos del centro, dentro del barrio de Providencia, un distrito que sigue las tendencias del diseño y de la moda. 
Camino y escucho por todas partes hablar inglés y francés en vez del español. De pronto, es muy raro que esto pase.
Pero tal vez no lo sea, ya que Barrio Italia se  ha transformado en uno de los barrios favoritos de los turistas que conocen a donde dirigirse.





Barrio Italia se parece mucho al famoso San Telmo en Buenos Aires. A decir verdad, es mucho más extenso y en lo que hace al rubro antigüedades, está mucho mejor provisto.
Habitado por edificios que estaban amenazados por la demolición o que habían caído en el abandono, es un lugar muy requerido por artistas y artesanos. 
Cierro los ojos y encuentro que ciertas calles tiene la misma atmósfera bohemia que se descubre en el SoHo neoyorkino o bien en el barrio de El Born en Barcelona. Pero encontré cosas que no había encontrado jamás en otra parte. Por ejemplo, un pequeño local de venta de revistas antiguas colmado del piso al techo. Ver algo así me resultó insólito.





El barrio es tranquilo y agradable. Hay calles arboladas con casas bajas. También se ven esas residencias del siglo XIX y de principios del siglo XX, en otra época habitadas por familias burguesas, pero todas han sido ocupadas por talleres y galerías de arte.
Hoy resulta divertido ver a los artesanos y a los carpinteros que trabajan al aire libre, a la vista de los paseantes. Hasta responden a nuestras preguntas y aceptan las sugerencias de los posibles compradores.

Que es lo que andan buscando? Libros? Placas antiguas? Una revista en particular de los años ´40? Un cierto baúl? Arañas? Discos de vinilo? Sillones? O un toca-discos auténtico? 
Sólo hace falta que vengan a elegirlos!





Ubicado entre las calles Bilbao, Sucre y Román Díaz Bustamante, el distrito aloja también un pequeño universo de locales que pertenecen a diseñadores de vanguardia. Si no son fanáticos de las antigüedades, podrán divertirse también!
En este aspecto es un barrio bastante joven. La mayor parte de estos negocios fueron instalados después del 2010. Los diseñadores siguieron la tendencia. 
El distrito tiene todo el ambiente propicio para volverse un lugar imperdible en Santiago de Chile.





Los coleccionistas de muebles antiguos, vajilla, cristalería y libros pueden bien disfrutar a lo larg de las calles de Barrio Italia. Las veredas están colmadas de oportunidades. Objetos de todo tipo aparecen apilados por aquí y por allá sobre los estantes y sobre la calle. 
A menudo uno se queda boquiabierto. Hay gente que ha conservado artículos increíbles. Es un paseo muy curioso y divertido. 
Más tarde se puede continuar la caminata hasta encontrar uno de los bonitos restaurants o cafés y almorzar en el barrio. La cocina chilena es muy buena.





Lugar moderno y cosmopolita, el barrio parece el lugar ideal para los que aman los hallazgos. 
Yo amo los muebles antiguos, la vajilla y las antigüedades de todo género. 
Todo esto vale la pena el paseo como en el túnel del tiempo.
Les aconsejo comenzar este recorrido lleno de descubrimientos en la esquina de Avenida Italia y Bilbao, ahí donde la movida del barrio ha comenzado.


Una hermosa visita que les invito a descubrir, absolutamente. Lo van a disfrutar. 

Mis coordenadas:
Barrio Italia 
Providencia
Av. Italia y Caupolican
Santiago, Chile

25 de julio de 2014

Maravillas naturales de la Argentina: Canal de Beagle en Ushuaia






El Canal de Beagle, en Ushuaia en la Tierra del Fuego, es una de las maravillas naturales de la Argentina. Durante mi última visita a esa región conocida como del "fin del mundo", tuve la oportunidad de hacer la navegación por ese canal. Se trata de un paseo absolutamente imperdible. 
El sólo hecho de dejar atrás a Ushuaia, la ciudad más austral del planeta y dirigirse hacia las puertas de la Antártida es como una experiencia completa, única. Confieso que a mi me resultó conmovedora. Aunque no se lo ve es posible imaginar en el extremo del horizonte la silueta del continente blanco. Un paisaje mágico. 
En efecto, la vista de Ushuaia, su bahía ancha, sus montañas nevadas, es de una gran belleza.
Aconsejo hacer esta excursión en verano, no mucho más allá del mes de abril. Así disfrutarán mejor del paisaje ya que el clima será más benigno.
Durante el recorrido nos explican que el Canal de Beagle tiene una margen argentina al Norte, y otra, la chilena, al Sur. Ambas están bordeadas de grandes colinas. La tierra se aleja y la vista se vuelve imponente.







La navegación a lo largo del Canal de Beagle conlleva el contacto con la fauna y la naturaleza de la región más austral de América
El crucero avanza lentamente, entonces se pueden descubrir lugares habitados por animales extraordinarios sin molestarlos. Los cormoranes reales, los pinguinos de Magallanes y los leones de mar viven sobre las rocas de los islotes reciben nuestra visita como si nada. No hay miedo o alarma. Diría que nos ignoran casi a pesar de ser visitantes ruidosos, que exclaman de admiración. Los animalitos, los hay por millares.




Las pequeñas bestias permanecen en calma, en grupos o familias, sin interesarse demasiado ni en nosotros ni en nuestras cámaras fotografica. Son personajes hermosos, muy simpáticos. 
Los cormoranes se parecen a los pinguinos. Había otras especies de aves, como los albatros y las gaviotas. 
Me encantaron las familias de lobos de mar. Estaban reunidos y había de todos los tamaño, aún bebés. Eran maravillosos.



El paseo llega hasta una pequeña isla. Más allá de ella sigue el camino a los hielos antárticos, otro recorrido que esta vez no me atreví a hacer.
En el centro mismo del islote se levanta un faro. Se trata del faro conocido como "Les éclaireurs". Los que siguen mi blog conocen esa especie de fascinación por esas construcciones marinas: me parecen tan orgullosos de si mismos y de lo que hacen. La silueta de este guía solitario se destacaba bien a pesar del cielo que anunciaba tormenta. Atención, no confundirlo con el que se conoce como "faro de fin del mundo", el que fue inmortalizado por la novela de Julio Verne. El faro "Les Éclaireurs" es mucho más pequeño pero muy bonito. 
Las aguas del Canal de Beagle tienen corrientes bastante fuertes que arrastran ciertas especies de la flora marina. Es así que los lobos de mer y los cormoranes consiguen el alimento, se instalan y construyen sus nidos en las rocas de los islotes.


El Canal de Beagle en la Tierra del Fuego, en Ushuaia es una verdadera maravilla de la naturaleza en Argentina. El mar austral es impetuoso, las islas están ocupadas por animalitos exóticos, el paisaje del mar alrededor de la Tierra del Fuego es singular por lo que este paseo marino resulta imperdible, sin lugar a dudas. 

Mis coordenadas:
Canal de Beagle 
Ushuaia 
Tierra del Fuego, Argentina

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